Es necesario saber que así como existe en este plano físico o tercera dimensión, diferentes tipos de leyes que debemos cumplir, también encontramos en la quinta dimensión de la naturaleza, en la constelación de libra, El tribunal de la justicia divina, encargado de administrar el karma, e indicarnos a través de los mensajeros divinos, la línea de conducta que debemos observar para equilibrar nuestra balanza interior, así como los requisitos que debemos cumplir para alcanzar la realización o perfección, que es la razón fundamental por la cual nos encontramos en el planeta tierra. Todos en nuestra actual existencia, estamos recogiendo lo que sembramos en nuestras vidas anteriores y a la vez estamos sembrando lo que recogeremos en la próxima.
Es así la humanidad, no podrá escapar de esta cadena de consecuencias, ya que casi nunca sabemos el por qué de nuestros sufrimientos. Cuando una persona siembra desgracias, causando daño a los demás, de hecho eso mismo vendrá a recoger. Esta es la ley del karma.
La Ley del Karma es aquella ley que ajusta sabia e inteligentemente el efecto a su causa. Todo lo bueno o malo que hemos hecho en una vida, nos traerá consecuencias buenas o malas para ésta o próximas existencias.
La reencarnacion significa volver a nacer en un nuevo cuerpo. Según los que creen en ella, es el proceso que sucede luego de la muerte, donde el alma espiritual abandona el cuerpo y se encarna en otro diferente, naciendo nuevamente. Es decir, las almas mediante este proceso regresan a la vida mortal de forma cíclica.
Por consiguiente, a través de la reencarnación, el alma de una persona vuelve a la vida terrenal en el cuerpo de otra persona diferente a la primera, por medio de su nacimiento.
Se supone que la idea de la reencarnación nació en parte porque el ser humano asimiló la idea cíclica de la vida en general. Como el sol sale luego se esconde y se repite el proceso, igual que para la luna. De igual forma esto pasa con las estaciones y con la vida vegetal que nace, se desarrolla y muere, según la estación de año. De esta forma, el hombre habría aplicado la misma lógica a su propia existencia.
Es así como se piensa que el concepto de reencarnación, nace como una manera de explicarse las diferencias entre la vida de las personas, que supuestamente no serían justas sin alguna causa que les diera sentido, por ejemplo el hecho de aquellos que viven sanos y exitosos en el ámbito personal y económico, con respecto a otros que son pobres o padecen de graves enfermedades. Así se establece que las condiciones de la vida actual de una persona es el resultado o el efecto de lo realizado en una vida pasada. Por consiguiente, si la persona vivió una vida impropia, la derrochó, hizo mal, vivirá una nueva vida en la cual sufrirá diferentes desgracias, así estaría pagando sus culpas correspondientes a su vida pasada. Y quien vivió una vida en la cual practicó virtudes y se ajustó a valores morales, vivirá nuevamente en un ambiente pleno y sin grandes sobresaltos.
Lo anteriormente expresado es lo que denominamos karma del sánscrito kri o hacer, tema importante para entender la teoría de la reencarnación. El karma es la ley de causa y efecto, para todo lo que pasa en el universo, incluida la vida de los seres humanos. La existencia bajo esta ley se denomina la existencia condicionada o samsara o existencia bajo la influencia del karma. Mediante la evolución de la conciencia y la práctica espiritual, el individuo se iría purificando, liberándose paulatinamente de su influencia para posteriormente lograr la liberación final o unión con el absoluto. A este estado de liberación se le llama iluminación, y es donde el yo del individuo se une o encuentra su identidad en el Yo absoluto o superior, que se denomina Brahma o Brahman. Para los budistas la iluminación denominada Nirvana se alcanza a través del mismo proceso, pero el yo sencillamente desaparece, uniéndose en el vacío o Sunyata. No tenemos que confundir esta creencia con el nihilismo, ya que este vacío o nada es trascendental, la ausencia de elementos o formas definibles por conceptos, lo que es semejante al concepto de Brahman. Este estado trascendental también es llama silencio, samadhi, la gran mente, la conciencia pura, samadhi o satorio.